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Crónicas de una viajera

COMER EN EL NILO

COMER  EN  EL  NILO

Nuestros anfitriones querían que viéramos las diferentes facetas que se dan en El Cairo así que nos llevaron a comer en un barco-restaurante anclado en el Nilo, en la zona que el río se bifurca en dos brazos y forma una isla. Al parecer en esta isla es donde se ubica la "crem" de los extranjeros que viven en esta inmensa ciudad. Vamos, como decimos aquí "el barrio pijo".

El barco, excepto por las letras, nada tiene que ver con el mundo egipcio, aunque pude ver que la mayoría de las personas que estaban comiendo eran árabes, egipcios y con pinta de ejecutivos ellos y elegantes señoras vestidas a la usanza, ellas.

El restaurante-barco tiene dos zonas: una para los que quieren comer carne y otra para los que prefieren pescado, aunque el comedor exterior, abierto al río, es indistinto para unos u otros ya que si quieres comer fuera has de entrar a la zona correspondiente a escoger, en vivo y en directo, el pescado o la carne que te apetece. Nosotros escogimos pescado. Perfecto el servicio, atentísimos los camareros,exquisita la comida, a base de pescado fresco y dentro de la más auténtica dieta mediterránea, y con un postre buenísimo. Pensé en lo que nos iba a costar la broma dadas las características del local y la calidad y cantidad de la comida y cuando Montse vio la factura y me la enseñó, pensó que se habían equivocado. En nuestras mentes euro-peas era impensable que semejante banquete para 4 personas costara, al cambio ¡48€! Es decir, habíamos comido por 12 euros. Me parecía tan increíble que no salía de mi asombro; pero Marçal nos explica que lo que habíamos pagado era impensable para el ciudadano cairota. Para mis adentros me decía: "Habrá que hacer un pensamiento y venirse a vivir aquí". Eran las cinco de la tarde y nos dimos un tiempecito para descansar en el hotel ya que, después, íbamos a pasear por el gran zoco de El Cairo, al menos ésa era nuestra idea.

CUMPLIR UN SUEÑO: VER LAS PIRÁMIDES

Con el cansancio del viaje, dormí perfectamente, claro que eso no es nuevo en mí porque duermo siempre como un tronco. Sólo me desperté a las 6 de la mañana cuando el imán de turno inició el rezo. Otra novedad para contar. Resulta que para que todo el mundo sepa cuándo toca rezar, en las mezquitas hay unos extraordinarios equipos de megafonía, exteriores, que en el silencio, relativo, de la noche, ya se pueden imaginar cómo se oyen los rezos. Pero una vez comprendí lo que pasaba seguí durmiendo tan ricamente hasta las 9 ya que habíamos quedado a las 10.
Me duché con las zapatillas puestas para no tocar el suelo de la bañera; desayunamos y preguntamos en recepción si ya teníamos la nueva habitación. Nos dijeron que sí y fuimos a verla. ¡Aquello era otra cosa! Limpia, ordenada, grande y con el baño de nueva factura.
Nos vinieron a buscar y en un taxi fuimos a Giza, que antes era una ciudad y ahora es un barrio más de El Cairo. Gente por todos los lados, turistas del país y extranjeros a mogollón.
Una de las ilusiones de mi vida se estaba cumpliendo: ver las Pirámides. Me impactó el momento en el que vi el conjunto:las Pirámides allá a lo lejos y mucho más cerca la Esfinge. Empezamos a caminar (hay un buen paseo) para ir, poco a poco, acercándonos e ir viendo cómo el tamaño de las construcciones se va haciendo cada vez más grande. La Esfinge la están restaurando, pero se ve perfectamente.
Me llama la atención ver policía montada en camellos y caballos controlando que no se comentan esas barbaridades que desgraciadamente se suelen cometer en las edificaciones (escribir el nombre, pintar corazoncitos, arrancar un trocito, etc).
Superada la Esfinge a mi derecha la pirámide de Kefrén, la segunda en tamaño. Uno puede acercarse hasta la base y tocarla, cosa que yo no esperaba porque suponía que tendrían alguna valla alrededor; pues no, acceso libre al exterior y pagando si quieres entrar dentro. Nosotros optamos por no entrar y menos yo con la claustrofobia.
Seguimos caminando y llegamos a la gran Pirámide, la de Keops, inmensa y dominando la zona de la meseta desértica. Tocarla me causa una extraña sensación. ¡Estoy tocando la historia de hace 5.000 años! Los misterios que encierran estos monumentos no creo que nunca se lleguen a descifrar. Lo que sí es cierto es que en ese lugar se respira un aire diferente. Estamos mucho rato allí respirando aquel aire cargado de energías; hacemos fotos continuamente de todo lo que vamos viendo, miramos a los camelleros que invitan constantemente a dar un paseo, a los camellos que descansan a los pies de la pirámide;a la policía que se pasea, éstos caminando para que no la más leve piedra se coja.
Decidimos seguir con nuestro paseo y acercarnos a la pirámide de Mikerinos, la más pequeña de las tres, pero también inmensa y más adentrada en el desierto.
Mi sorpresa es ver que las fotos que estamos acostumbrados a ver de las Pirámides no responden a la realidad sino que están tomadas de forma que parezca que están mucho más cerca unas de otras. Allá en la lejanía se vislumbra Sakkara con su pirámide escalonada. Lo podemos vislumbrar porque hemos tenido suerte y el día está despejado y el viento que sopla no viene del desierto. Un camellero nos pide que le hagamos una foto sin que le demos propina; se la hago y me regala un escarabajo pequeñito azul (very tipical), pero me hace ilusión.
Son las tres de la tarde, hay que ir a comer y antes desandar todo lo andado. Voy feliz.
Marçal y Jessica nos dicen que nos van a llevar a comer a un restaurante en un barco a la orilla del Nilo...(continuará)

EL CAIRO Y ALEJANDRÍA

Mi amiga Montse que tiene a su hijo, Marçal, en El Cairo quería que fuéramos a verlo antes de que se acabara el curso y él volviese. Prácticamente habíamos descartado este viaje porque los días de estancia iban a ser pocos puesto que tanto ella como yo tenemos  una agenda bastante repleta y el precio del avión era desorbitado; pero lo que son las cosas, hace escasamente un mes, me llega por internet una oferta que volando con Iberia vía directa el precio se reducía de manera considerable. Recuerdo que era domingo y ya pasadas las 10 de la noche; no lo dudé un instante y llamé a mi amiga, le conté lo que había y decidimos hacer la reserva  al momento.

Y llegó el sábado 24 de este mes que hoy acaba y con nuestros equipajes nos presentamos en El Prat: recogida del pasaje, facturación y espera, no muy larga, a que saliera el vuelo. Berinche monumental me cojo cuando veo que después de pedir pasillo, no han hecho ni caso y me toca asiento central entre otros dos. Además el avión era superestrecho y me empezó a entrar un agobio increíble, así que le dije a la azafata que era claustrofóbica y que a ver si me podía cambiar el sitio. La señora que tenía a mi izquierda y que tenía el asiento de pasillo, muy amable se canvia al otro lado que estaba vacío y me deja el sitio.

El tiempo pasó rápido porque entre la lectura del periódico y la cena que nos dieron no nos habíamos dado cuenta y ya estábamos aterrizando en esa inmensa ciudad que es El Cairo. Papeleo, cambio de moneda y todas esas cosas que hay que hacer antes de llegar a la recogida de equipajes. Una vez recogidos salimos, Marçal y Jessica nos estaban esperando con un taxi  y allí empezaron mis asombros. Eran las 10'30 de la noche.

Todo me parecía más o menos normal hasta que nos fuimos acercando a la ciudad. mi pimer asombro fue ver que no había semáforos,  y que carriles había tantos como coches cupieran en la calzada metidos con calzador, que los coches van continuamente tocando la bocina pidiendo paso porque allí no para nadie.  Empiezan mis sobresaltos cuando veo que la gente cruza por donde quiere y donde puede, jugándose el pellejo, que el autobús no para, sólo ralentiza y la gente sube y baja en marcha; pero para mi asombro allí nadie se molesta, nadie chilla y cada cual se espabila por su cuenta.

Los taxis no sé de qué año deben ser, pero funcionan aunque parece que se vayan a caer a pedazos; los autobuses tampoco son de última generación y los taxis colectivos, aparte de ir a rebosar, son de lo más variopinto que va desde viejo, viejísimo a bastante moderno. Todo esto es mi primera impresión de lo primero que hago en esta ciudad y como veo que a pesar del caos circulatorio no hay accidentes ni choca nadie pienso que debe ser que slo conductores de El Cairo, y sobre todo los taxistas, son los mejores conductores del mundo.

Después de casi una hora de viaje, llegamos al hotel que Marçal ya nos había reservado y que estaba dos minutos de su casa. La zona dice que es de lo mejorcito "Garden City" donde están las embajadas y en el centro de la ciudad. Estamos al lado de la embajada de Arabia Saudita, pero de la que se quemó y está como cuando ocurrió sólo que está tan vigilada como si estuviera allí el rey correspondiente (debe ser que vigilan el jardín inmenso, pensé) En la esquina de enfrente está la embajada nueva, también con sus correspondientes vigilantes, metralleta en mano y caseta de guardia. Pienso para mis adentros que seguras sí que vamos a estar con tanta policía y con estos pensamientos entramos en el hotel de nombre rimbombante, New Garden Palace, aceptable pero sin grandes lujos; decoración de entrada en azul y con aires palaciegos.

Primer problema. La persona que apuntó la reserva no está en ese momento y nadie sabe nada porque en la libretita que tienen para anotar las entradas no figuramos. ¡Ay! se me encoge el corazón, ¡bien empezamos! Suerte que Jessica habla bien árabe y Marçal también se defiende, así que conseguimos que nos den una habitación que, dice Marçal, nada tiene que ver con la que él apalabró; pero como en algún sitio hay que dormir aceptamos la "habitación" de precio reducido (imaginarse cómo era, aunque, eso sí, tenía de todo: dos camas, baño completo, televisión y aire acondicionado, pero la limpieza...) y nos aseguran que a la mañana siguiente tendremos una buena cámara. Así que nos fuimos a dormir y quedamos para el día siguiente con Marçal y Jessica para ir a las Pirámides.

Así que... ¡hasta mañana!

EL CHICO DEL TREN

Girona, 21 horas y tres minutos del viernes 9 de marzo

Llega a la estación el Catalunya expres. Subo al vagón, me instalo en el último asiento del departamento donde sólo hay  dos viajeros. Suben dos muchachos y también se instalan allí, pero ellos en los asientos delanteros del lado contrario.

De los dos chicos, que deberían andar por los 18 años o tal vez menos, uno parece llevar la voz cantante: pelo pincho engomado, pantalones con rotos hechos a propósito, como marca la moda, maquineta de juegos que le absorbe cuando juega con ella.

El otro parece como acobardado, dependiente de su amigo, da la sensación de estar nervioso porque no para de hablar, se levanta, mira una revista que le pide al viajero de su lado; habla con leve acento andaluz, pero con argot de quinqui  sin embargo parece educado. Viste un chandal azul marino enseñanzo los calzoncillos como  se llevan ahora. Pelo corto por delante y largo por detrás. Grita al hablar de manera que nos enteramos de todo lo que comenta con su compañero, cosas intrascendentes. No tiene tabaco pero fuma del de su amigo, Malboro. Los dos salen al rellano del vagón a fumar, al lavabo.  Pregunta sin cesar a su amigo si falta mucho para Barcelona, si sabrá por dónde tiene que ir, en qué estación hemos parado, que tiene miedo a andar por la ciudad por la noche a ver si le pasa algo, que tiene muchas ganas de llegar a casa... Se vuelve a levantar por no sé cuánta vez y sale al rellano y hace un poco de gimnasia porque dice que está entumecido de tanto rato sentado...Mientras el compañero juega sin parar a la maquineta dejando escapar alguna palabrota si las cosas no le salen bien y pierde alguna partida o el robot le hace perder puntos. Es evidente que se siente superior a su colega y le va dando lecciones de lo que ha de hacer, lo que falta para llegar al Clot que es donde él se va a bajar para ir a casa de su novia donde va a pasar el fin de semana y donde irá al cine en La Maquinista.

El chico del pelo largo le dice a su amigo si le dará un euro por si tiene que llamar por teléfono por se pierde y le tienen que venir a buscar. Deduzco que el nerviosismo que tiene es producto de cierto miedo a quedarse solo, sin el amigo.

A punto de llegar a  la estación del Clot se despiden con unos fuertes abrazos. El pelo pincho le da tabaco y también, busca en el bolsillo, saca  unos cuantos billetes y le da el euro que le había pedido al que añade alguna moneda más, también le pide el teléfono y como no tienen bolígrafo ,el del pelo largo nos pide a los que estamos allí si tenemos algo para escribir. Ninguno de los otros dos pasajeros dice tener, entonces  le digo que tengo y saco del bolso uno; educadamente me da las gracias y escribe en un papel, supongo que el teléfono.  El compañero se baja del vagón y el  que se queda le dice a gritos que no se preocupe que pronto será libre como él lo es ahora, que todo llega y que a ver si alguna vez se ven. y que suerte. Es evidente que han tenido vivencias comunes. También se baja otro de los pasajeros

El tren vuelve a ponersen marcha, quedamos tres en el compartimento, pero el pasajero que debía ser estudiante se sale al rellano sin dejar de mirar. El chiquillo se vuelve, me mira y me pregunta si no me importa que se ponga conmigo y le digo que vale. Miro al estudiante que desde fuera del compartimento no deja de observarnos y creo leer su pensamiento al ver la cara que está poniendo: "a ésta la van a atracar, robar o algo" y cuando ve que el muchacho se sienta se le cambia el color y decide mirar para otro sitio.

-Señora a dónde va usted-

-A Sans, ya queda muy poco- ¿Y tú?

-Yo también voy a Sans. Es que ya estoy libre, hoy me han dado la libertad después de diez meses. No me acuerdo cómo es la calle-

Le corto porque veo que tiene tantas ganas de hablar que mejor ir preguntando y que vea que me intereso por su historia, cosa que , por otra parte es verdad.

-¿Estabas en la cárcel?-

-Si, bueno no, en un centro de menores; pero es una cárcel y te tratan muy mal; te castigan sin permiso de fin de semana si te portas mal, si no obedeces o respondes mal a los educadores; pero ellos te chinchan para que les respondas y poderte poner una falta y dejarte dos meses sin salir. Mi colega está con permiso los fines de semana y los lunes tiene que volver.

-¿Te encerraron por drogas o así-

-¡No! por robar porque yo quería dinero para ir con mis amigos y como mi madre no me podía dar pues yo robaba para poder salir y hacer como hacían mis amigos. Pero ya no voy a robar más porque la libertad es lo mejor que hay. Voy a buscar tabajo y si no puedo salir pues no saldré o haré lo que pueda hacer con lo que tengo y a ver si me echo unachica y eso. También me voy a cortar el pelo porque dicen que tengo pinta de quinqui y sí que me parece que la tengo y si quiero buscar trabajo..., pero es que a mí me gusta el pelo largo.

-Puedes dejarte el pelo largo si te gusta, pero recógetelo, hazte una coleta. Es muy diferente el pelo recogido aunque esté largo. - (Y en mi cabeza están apareciendo como si de un desfile se tratara, todos los alumnos que he tenido y que han tenido problemas semejantes. Sobre todo me acuerdo de José Manuel y de Domingo, los dos muertos al poco de salir del cole, y del Jordi P. que vive,  pero no sé por cuánto tiempo , y es padre con sus 17 años) A todos ellos estoy viendo en la cara de este chiquillo del tren.

-Tengo un alumno que también es menor y está en un centro de menores en Palautordera- Alguna vez hablo con él por teléfono

-¿Es usted profesora? Yo allí en el centro he estudiado electricidad, mecánica y jardinería y a ver si encuentro algún trabajo. En la cárcel ,porque aquello es igual que una cárcel también se aprenden cosas para luego, para la vida porque allí aprendes mucho y te das cuenta de que lo mejor es la libertad y yo no quiero volver a perder la libertad.

 Hemos llegado a Sans. Bajamos del tren. Me doy cuenta que no sabe para dónde ha de tirar. Le pregunto a dónde va y le indico el camino.  Vamos juntos por el hall de la estación y toca despedirnos.

Es usted una buena persona, señora - me dice - y me da un abrazo. Yo le doy dos besos y le deseo suerte en la vida.

No voy a volver a robar, ahora sé lo que es la libertad. Después de 10 meses voy a ver a mi madre y a mi sobrinillo que hace poco que ha nacido. No quiero perder la libertad que es lo mejor que hay en el mundo. Que usted también tenga mucha suerte -me dice-

Estamos en la puerta de salida. Ahora sí que es la despedida final.

-A ver si encuentro el camino porque tanto tiempo sin pisar la calle y no me gustaría perderme por Barcelona porque puede pasarme algo. Señora a ver si alguna vez nos volvemos a ver. Es usted muy buena.

-Que tengas suerte y,  alguna vez acuérdate de esta abuelita. Tal vez nos volvamos a ver, quién sabe-le digo-

De nuevo me da un abrazo y yo le doy dos besos.

Cruza la plaza con su bolsa de deporte al hombro, se pierde entre las sombras y se me llenan los ojos de lágrimas. Será difícil pero, ¡ojalá no vuelva a robar!  Y para mí será siempre "El chico de la estación".  Tanto hablar y no sabemos  los nombres. Tal vez es mejor así.

CARGANDO LAS PILAS

CARGANDO  LAS  PILAS

No estoy en mi ordenador. Estoy en el de mi hijo; aquí en el Valle de Echo, en una casa muy acogedora, he venido a pasar el fin de semana. El viaje fue de lo mejorcito porque no encontré camiones. Paré en Ayerbe a comprar tortitas, pan y buñuelos, hice fotos y seguí hacia Riglos con nueva parada, más fotos: de los Mallos y del río que bajaba a rebosar.

Y llegada la pantano de la Peña donde los recuerdos de los muchísimos buenos ratos vividos hacen que siempre caiga más de una lágrima. Siempre aparece la figura del tío Gil y la del tío Alberto y la imagen del refugio destrozado por el abandono y el paso del tiempo me duele. Ayer, cuando hacía las fotos del pantano me decía "por aquí no ha pasado el tiempo" porque sigue igual que cuando hace 50 años, lo vi por primera vez. Está ahí, quieto, intemporal, ajeno a lo que pasa en el resto del mundo; pero al girarme y ver el refugio de Montañeros de Aragón como un fantasma abandonado a su suerte, la suerte del olvido y la desidia, me tuve que decir:"sí, el tiempo sí ha pasado"; y seguí mi camino con las lágrimas cayendo silenciosa y pausadamente.

Miraba el paisaje tantas veces visto, ahora vestido de otoño.¡Qué gamas de colores! ¡qué belleza! y me imaginaba pintando todo esto que me llenaba las pupilas. Me acordaba de mi hermana que lo pintaría maravillosamente. Si yo supiera pintar...pensé, y tal vez alguien me leyó el pensameinto y me puso en la mente un breve poema que para no olvidar lo iba repitiendo hasta que en la ermita de Santa Bárbara me pude parar a escribirlo.

Verdes, ocres y marrones

han llenado mis ojos.

Se han mezclado con lágrimas

de recuerdos y emociones.

Si supiera pintar,

si supiera...

Hago fotos. Veo nieve en las montañas, poca, pero es la primera nieve de este otoño. Enfilo Puente la Reina camino de Echo, tengo ganas de llegar, de ver a mi hijo, de estrenar su casa y él baja al encuentro para guiarme. Llegamos, bajamos los bultos, subimos y admiro las habitaciones. ¡Qué gusto de cocina! ¡qué baño más bonito! ¡qué vista! ¡qué pequeño jardín, pero qué lindo! el estudio, mi cuarto, el suyo, el salón..., todo tiene un aire acogedor y diferente.

Después de un descansito nos vamos a comprar a Jaca que está bien animada. compramos lo necesario y lo que no; pero ése es el encanto. De vez en cuando hay que comprar lo innecesario pero que apetece. Está claro que no cenamos porque no paramos de picotear de todo lo que habíamos comprado. Charlamos, nos reimos viendo las televisiones por el ordanata y ¡a dormir!

DESPUÉS DE VARIOS DÍAS...(SIGUE EL VIAJE A fRANCIA)

Pues sí, después de varios días sin escribir nada, intentaré seguir el diario viajero del viaje a Francia que ya casi estamos acabándolo

6º DÍA: DE SAINT NAZARIE A L'AIDE du ANDOU

 19-8-2006.- Saint Nazarie-Burdeos-L'aide du Andou 

Después de la  solución de la pequeña odisea en la búsqueda de hotel en Saint Nazarie, amaneció el día lluvioso, aunque con visos de clarear.  Nada más desayunar nos lanzamos de nuevo a la carretera dirección Burdeos porque allí había que hacer  bastante trabajo ya que es una de las ciudades más grandes de Francia. (continuará...)

CONTINÚA EL 5º DÍA

He querido dividir esta 5ª jornada en dos partes porque fue larga y fructífera. Así que aquí  contaré lo que fue la tarde de este 5º día porque hubo de todo: desde el timo del bosque de Brocelandia hasta el agobio por no encontrar hotel y encima lloviendo a mares. (Continuará...)

5º DÍA: DE SANT RENAN A SAINT NAZARIE

18-8-2006.- Saint Renan-Concarneau-Bosque de Brocelandia-Saint Nazarie

Me despierto, veo que Segis no está en su habitación y pienso dónde podrá estar a esas horas de la mañana. Me asomo a la ventana, que está preciosa con tanta flor y mira por donde me lo veo cargado con el trípode y la cámara que va haciendo fotos. Al verme hace unas fotos y sigue su camino. Yo me arreglo, le espero y cuando vuelve recogemos los equipajes y los llevamos al coche. Después entramos a desayunar y pagar el hotel.

Antes de marcharnos doy una vuelta por la plaza y entro en una papelería a comprar unas postales. La plaza que es el centro del pueblo, mantiene bastante su aspecto medieval y está preparada para el mercadillo que, por lo que dicen los carteles de "prohibido aparacar, se hace los sábados por la mañana. Todo el pueblo está adornado con flores colgando de las farolas, una bonita costumbre de muchos pueblos franceses que reciben el nombre de "ville flourie".

Acabada la tourneé por Saint Renan, emprendemos marcha hacia Concarneau, donde sabemos que se celebra ese día el festival "dels Filets Bleus", una fiesta tradicional de Bretaña y concretamente de Concarneau. Cuando llegamos nos espantamos al ver la cantidad de coches y autobuses que había por las afueras y pensamos que habría que dejar el coche y caminar; pero yo, le dije a Segis que tirara para delante que seguro que encontrábamos un sitio y así fue. Yo no sé cómo se las arreglan estos hijos míos para, sin haber estado en el sitio, dar siempre con un buen lugar y justo tuvimos la suerte de poder aparcar en medio del mogollón festivalero. Casi no nos lo podíamos ni creer. ¡Qué ambientazo había y qué gentío! (continuará  y seguirá...)

4º DÍA: DE CHERBURGO A SAINT RENAN

17-8-2006.- Cherburgo-Saint Michell-Ruta de faros-Saint Renan

Amaneció el día lluvioso, pero con visos de despejar, como así fue. Dejamos el hotel en el que el desayuno fue el más pobre de todos hasta aquel momento, a pesar de ser el hotel más caro de todos los que estuvimosNosotros teníamos un programa turístico y "farístico". Uno de los muchos trabajos que tenía Segis era fotografiar faros, así que nada mejor que la costa bretona para ello y como de camino estaba la abadía de Saint Michelle, pues eso: día de turismo y día de trabajo. El dónde dormiríamos era una incógnita porque todo dependía de la situación de los faros  (seguirá...)

3er DÍA: DE CHARTRES A CHERBURGO

16-8-2006.-Chartres-Costa del Desembarco en Normandía-Sant Mere l'Eglise-Cherburgo.

 Me levanto antes que Segis y me bajo a la plaza enfrente de la Catedral  para dar una vuelta. Hay poca gente todavía por las calles, pero sí está abierto el kiosco de información turística donde recojo algunos folletos explicativos de los diferentes festivales que se hacen durante el veranos en Chartres.  (Seguirá....)

2º DÏA: DE UZERCHE A CHARTRES

2º  DÏA:  DE  UZERCHE  A  CHARTRES

15-8-2006 (Uzerche-Limoges-Fontainebleau-Chartres)

Después de desayunar en el hotel (tipo bufette pobre pero suficiente), nos dedicamos a ver la ciudad porque lo visto por la noche era muy poco. Lo primero fue subir a la parte alta de la ciudad más moderna para ver la panorámica completa de la ville y dede luego la vista no podía ser mejor. Hicimos varias fotos porque merecía la pena (seguirá...)

Continúa 1er DÍA: UDERZE

Continúa  1er   DÍA:  UDERZE

 

Llegamos sobre las 6 de la tarde a esta villa medieval que parece sacada de un libro de cuentos de hadas o de caballeros y princesas.
Lo primero de todo fue buscar hotel para lo que dimos una vuelta general a la ciudad lo que nos permitió hacernos una idea de lo preciosa que era y las vistas que tenía. Localizamos dos hoteles que están en la misma carretera, que, a su vez, pasa por mitad del lugar. En el primero no había sitio así que probamos suerte en el segundo y la suerte nos fue favorable. Era un hotel tipo familiar, de esos que llaman "con encanto". Nos dieron una habitación familiar que constaba de dos dormitorios separados por el baño y con puertas separadas lo cual me produjo cierto alivio al pensar que Segis podría dormir sin padecer los ronquidos de mi persona.
Dejamos el grueso del equipaje fotográfico y electrónico: bolsa con filtros, teleobjetivos varios, trípode, ordenador portátil, bolsa con todo el cablerío, bolsa de documentos y de ropa cogimos lo justo para dormir y cambiarnos al día siguiente y como hacía un día magnífico, nada de abrigo. Una vez todo en la habitación nos lanzamos a "la descoberta del poble", cámaras en mano. Flores en los balcones, parterres en las calles, macetas colgantes en farolas y puentes. A mí es que me alucina el extraordinario buen gusto que tienen estos franceses para adornar calles y casas.
Paseamos por la parte centro y luego subimos a la parte alta que corresponde con la antigua ciudad medieval y en un restaurante cenamos. No nos aprovechó mucho la cena porque en nuestro afán de cosas bonitas pedimos cenar en la terraza que daba al jardín y al río en el que, por cierto, se estaba celebrando una fiesta popular con música de la tierra, vino a discreción y jolgorio del personal. Total que la humedad se nos fue metiendo por el cuerpo y los dos estábamos congelaitos; pero, eso sí, disfrutando de una vista preciosa. Acabamos lo más rápido que pudimos porque como el restaurante estaba lleno, la cosa iba algo lenta, y salimos para irnos al hotel a ver si entrábamos en calor.
Una vez en el hotel montamos la "oficina ambulante" para poder descargar en el disco duro externo que traía Segis todo el material fotográfico y de vídeo hecho en aquel día y también lo hecho por mí pero éste en mi propio ordenata. Daba risa ver la afición con la que trabajábamos, sobre todo Segis. Y una vez acabado el trabajo y planificado el día siguiente pues eso: "al pulguero" como dicen, el irse a la cama a dormir, en mi tierra.
Bona nit (buenas noches en catalán) si es que alguien lee esto. Mañana será otro día. ¡ah! y si ese o esa alguien quiere ver mejores fotos del sitio que ésta, que es mía, que vaya al enlace que tengo en : web de un fotógrafo...

 

 

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EL VIAJE: 1ª JORNADA

EL  VIAJE: 1ª JORNADA

Si ayer escribí sobre el final del viaje, hoy inicio lo que éste ha sido desde sus comienzos. Está claro que no lo haré todo de un tirón, sino que, emulando los mejores best sellers lo narraré por etapas

Día 14-8-2006 (El Masnou-Lago Leucate-Mirepoix-Uzerche)
Sin pegarnos el madrugón a las 9’30 de la mañana ya estábamos en carretera. Fuimos por la NII desde El Masnou hasta coger la autopista dirección Mataró-Girona y todo seguidito hasta el lago Leucate donde paramos a desayunar con los bocatas y la fruta que yo había preparado. De ahí autopista, dejándola para coger carreteras que permitiesen ir parando para si había algún tema interesante de los que Segis tenía que hacer foto, poderlo hacer.
El destino inicial era la ciudad de Mirepoix de la que había que fotografiar la plaza medieval y sí, justo llegamos cuando estaba el mercadillo en su apogeo, así que madre e hijo se separan para que cada cual fotografíe lo que le interesa.
Yo me dedico a dar una vuelta por los diferentes puestos, que los hay de todo tipo: comida, ropa, calzado, artesanía de diferentes nacionalidades, minerales, cestería y no sé cuántas cosas más. En el puesto de los minerales, que había preciosidades, compré un aguamarina en bruto; también me paré en un puestito, regido por una pareja hippy con niño incluido, todo de instrumentos musicales de procedencias varias. Les hubiera comprado alguna cosa a los gemelos pero todo lo que podía ser para ellosera de madera y pensé que en vez de música se podían convertirlos susodichos instrumentos en armas contundentes, así que desistí.
Después de los tenderetes y de admirar esa plaza medieval con unos preciosos soportales en madera, me dediqué a la catedral que también era muy interesante.Es un magnífico edificio del siglo XII y XIII, dedicado a San Mauricio que tiene algunos "adosados" del XV. También me di un paseo por lo que debe ser el paseo principal, una especie de rambla con pocos alicientes porque toda la vida se la lleva la plaza.
Me llamó la atención la cantidad de tiendas de arte y exposiciones; claro que mucho del personal que se veía tenía pinta de artista bohemio. Mirepox parece ser uno de los últimos reductos de pintores bohemios y hippys.
Después de haber visto lo que era digno de ver, compré alguna postal y localicé al fotógrafo y salimos dirección Toulouse y desde allí a buscar un sitio donde dormir porque hay que buscarlo antes de las siete de la tarde para ir con tranquilidad y como leimos de "ville " pues enfilamos hacia allí, era : Uderze; pero esto merece una crónica para ella sola, así que... (continúa el primer día)

 

 

NARRANDO EL VIAJE: EMPEZANDO POR EL ÚLTIMO DÍA

NARRANDO  EL  VIAJE:  EMPEZANDO  POR  EL  ÚLTIMO  DÍA

21-8-2006.- L'Aide du Andou-Pau-Vall d'Aràn-Barcelona-El Masnou

21 de agosto. Acabo de volver de estar una semana en Francia, concretamente en Normandía y la Bretaña francesa. También he visitado otros lugares de los que algunos ya los conocía. Ayer domingo fue el último día del viaje y después de haber estado paseando, cenando y durmiendo en Aire sur l’Aude, hemos bajado a Pau porque se hacía un festival de las músicas de los países del Sur. Antes hemos hecho las últimas compras.
¡Hacía tantos años que no estaba en Pau que excepto las Galerías Lafayette, no reconocía nada! El festival ha estado muy bien, al menos el rato que hemos estado (toda la mañana) músicas diversas, tenderetes variados, multitud de terrazas de restaurantes y gente, mucha gente.
He comprado varias cosas: panes de diferentes clases, galletitas,dos libritos de cocina y lo que más me ha llamado la atención ha sido un CD con leyendas del Pirineo y, claro, me lo he comprado. Suerte que he hecho caso a mi conciencia responsable y no he comprado todo lo que me hubiera llevado
He hecho un montón de fotos y vídeo y también Segis ha realizado un buen trabajo y conseguido la foto que le quedaba por hacer. Después nos hemos puesto en marcha camino ya de Barcelona. Hemos parado a comer de picnic, como hemos hecho en todo el viaje, en un área de la que tienen los franceses en las autopistas. Ha sido a orillas del Garona y nos hemos hecho una foto madre e hijo porque después de tanta foto no nos habíamos hecho ninguna juntos.
De ahí hemos entrado a España por el Valle de Arán y sin problemas de tráfico a las 8 de la tarde estábamos en casa.


Si he de hacer una valoración del viaje he de ponerle un excelente porque ha sido estupendo. Hemos tenido suerte con el tiempo (aunque, como ya se verá a lo largo de la crónica, algún chaparrón ya nos pilló), con los hoteles, con el ambiente, con todo. A ver si tengo suerte y a Segis le dan algún reportaje y puedo acompañarle, siempre que él quiera o lo considere oportuno.